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  • Foto del escritorMeet Your Tour Guide MX

🇲🇽 Altar de Muertos: el sincretismo de sus elementos por Claudia Méndez.

El altar de muertos representa una de las tradiciones culturales más importantes en México. Su finalidad es honrar y conmemorar la memoria de los difuntos el Día de Muertos los días 1 y 2 de noviembre, momento en que las almas de los difuntos visitan el mundo de los vivos.


Créditos de la imagen a quien corresponda.

 

El altar es el resultado de la combinación de creencias prehispánicas y católicas con el propósito de conmemorar la muerte. Simboliza la esperanza de creer que la muerte no es definitiva y que una vez al año nos podemos reencontrar con nuestros seres queridos.


La ofrenda es el reencuentro con un ritual que convoca a la memoria. La ofrenda del Día de Muertos es una mezcla cultural donde los europeos pusieron algunas flores, ceras, velas y veladoras; los indígenas le agregaron el sahumerio con su copal y la comida y la flor de cempasúchil (Zempoalxóchitl). Es también un reflejo del sincretismo del viejo y el nuevo mundo. La ofrenda de muertos debe tener varios elementos esenciales, cada uno de ellos encierra su propia historia, tradición, poesía y, más que nada, misticismo.

Foto por Antonio Hernández

 

El agua. La fuente de la vida, se acostumbra a colocar un vaso o una jarra con agua con el fin de que el difunto pueda saciar su sed después del viaje hasta el mundo de los vivos.


La sal. El elemento de purificación, sirve para que el cuerpo no se corrompa, en su viaje de ida y vuelta para el siguiente año.


Velas y veladoras. En la antigüedad se utilizaban rajas de ocote. En la actualidad se usa el cirio en sus diferentes formas: velas, veladoras o ceras. La flama que producen significa "la luz", la fé y la esperanza. En varias comunidades indígenas cada vela representa un difunto, es decir, el número de veladoras que tendrá el altar dependerá de las almas que quiera recibir la familia y si se colocan en forma de cruz representan los 4 puntos cardinales según la tradición prehispánica, con la finalidad de que el ánima tenga iluminación y pueda orientarse para encontrar su camino hasta el mundo de los vivos.


Copal e incienso. El copal era ofrecido por los indígenas a sus dioses, el incienso aún no se conocía ya que este llegó con los españoles. Se utiliza para purificar el lugar de los malos espíritus y el olor atrae a los difuntos al altar para recibir las ofrendas. Se debe prender en el momento de oración para así unir lo celestial con lo terrenal.



Créditos de la imagen a quien corresponda.

 

Las flores. Son símbolo de la fiesta por sus colores y aroma. Adornan y aromatizan el lugar durante la estancia del ánima, la cual al marcharse se irá contenta. Se acostumbra también en varios lugares a poner caminos de pétalos, sobre todo de flor amarilla del cempasúchil, esto sirve para guiar al difunto a la ofrenda y en su camino de regreso. El color amarillo evoca al sol en la tradición azteca. Antiguamente se creía que esta flor tenía poderes curativos, los cuales se dice ha ido perdiendo y hoy en día se usa solamente para adornar las tumbas y los altares. Flor de cempasúchil significa en náhuatl "veinte flor"; efeméride de la muerte. Por lo regular se coloca un arco de flores en el altar, éste representa la entrada hacia el Inframundo.


Créditos de la imagen a quien corresponda.

 

El petate. Se utiliza para que las ánimas descansen.


El xoloitzcuintle. Es el perro guía que ayuda a las ánimas a cruzar para llegar al Mictlán.


Créditos de la imagen a quien corresponda.

 

Alimentos. Se acostumbra a colocar semillas, frutos, cacao y aquellos alimentos que les gustaban a los difuntos.


El pan. Se elabora de diferentes formas y es uno de los elementos más preciados en el altar. La iglesia lo presenta como el "Cuerpo de Cristo".


Créditos de la imagen a quien corresponda.

 

El retrato o fotografía. Representa el ánimas que nos visitará pero este debe quedar escondido, de manera que solo pueda verse con un espejo, para dar a entender que al ser querido se le puede ver pero ya no existe. Algo que es desconocido por mucha gente, es que la fotografía debe quedar escondida, de manera que solo pueda verse con un espejo, para dar a entender que al ser querido se le puede ver pero ya no existe.


Créditos de la imagen a quien corresponda.

 

Las calaveras de azúcar. Son alusión a la muerte siempre presente.


El licor. Sirve para recordar los grandes acontecimientos agradables durante su vida y se decida a visitarnos.


La cruz grande de ceniza. Sirve para que al llegar el ánima hasta el altar pueda expiar sus culpas pendientes.

Créditos de la imagen a quien corresponda.

 

El altar se adorna por lo regular con papel picado de colores, telas y se pueden colocar algunas figuras de barro o incensarios, todo en conjunto representa la escenografía donde llegarán nuestros muertos a comer, beber, descansar y convivir.


Texto por Claudia Méndez


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