top of page
Buscar
  • Foto del escritorMeet Your Tour Guide MX

🇲🇽 Día Mundial de la Lucha contra el Cambio Climático "La Huella del Turismo" por Joseline Mtz.


Foto por Joseline Mtz.

joalmave.signe@gmail.com

 

De unas décadas a la fecha el tema del cambio climático es un asunto de prioridad dentro de la agenda mundial. Hoy 24 de octubre, día oficial en el que se reitera el compromiso de la lucha contra este problema, y en el marco de esta contingencia mundial post-pandemia, parece justo no sólo hacer una reflexión, sino establecer objetivos concretos para hacer frente a esta problemática.


Estamos conscientes de que el problema es grave. Año con año son más visibles las alteraciones en el clima, la intensidad de los fenómenos meteorológicos, la frecuencia con que suceden. Si bien el cambio climático es un proceso lento que ocurre naturalmente, en el último siglo y medio ha sufrido una aceleración a causa de la acumulación excesiva de gases de efecto invernadero (GEI) producto de la industrialización. Véase Cambio Climático en 180 fotos. NatGeo


Ciertamente estos GEI ayudan a que la vida exista gracias al calor que retienen dentro de la atmosfera, sin embargo, al producirse de forma tan fuera de lo habitual provocan que la temperatura del planeta aumente sin que éste tenga oportunidad de equilibrarse. Las consecuencias repercuten en el comportamiento de los ecosistemas: tormentas tropicales, ciclones y huracanes más potentes, sequías, inundaciones, elevación del nivel del mar, perdida de flora y fauna, rachas de calor cada vez más fuertes, erosión de las playas, producción de alimentos en menor cantidad y a mayor costo, etc.


| ANTE EL PROBLEMA LA RESILIENCIA |


Para las Naciones Unidas, la campaña más fuerte ahora apunta a la capacidad de adaptación del ser humano y la mitigación de los avances del cambio climático. Este reto no supone otra cosa más que una transformación de nuestros hábitos de producción y consumo.


A estas alturas hemos pasado el momento en que sólo debíamos moderar las emisiones de GEI, ahora es imperativo implementar acciones para disminuirlos drásticamente a nivel mundial en orden de lograr adaptarnos a los cambios ya ocurridos. Tales operaciones deberán planearse considerando que no toda la población puede sortear de la misma forma dicho reto. Mientras que las poblaciones que mejor hacen frente a la situación son las que cuentan con todos los servicios, es un hecho que aquellos que resienten más los efectos de estos cambios son los llamados países en vías de desarrollo.


“Comunidades locales y pueblos indígenas

están en el frente del cambio climático”

Christina Chan, Co-Chair Adaptation Committee



| IMPLICACIONES DEL TURISMO |


¿Qué tiene que ver el sector turístico en todo esto?

Considerando que la transformación del clima se debe a la intervención humana, y que actualmente el turismo es quizá la actividad que más gente mueve en el mundo (de acuerdo a la OMT, el sector turístico representa la fuente primordial de ingresos de divisas en 46 de los 50 países menos adelantados del mundo), es evidente que el papel que ha jugado ha sido significativo.


Hay una relación extremadamente íntima entre el turismo y el medio ambiente; éste último representa un factor fundamental para el atractivo de cada destino, es algo así como “su producto principal”. Un clima óptimo es necesario para que los visitantes disfruten y creen experiencias de vida que los motiven a seguir viajando. En pocas palabras, el turismo depende de condiciones meteorológicas favorables, estables y sobretodo previsibles para llevar a cabo satisfactoriamente sus actividades. Paradójicamente, son estas mismas las que han alterado el entorno al grado de volverlo impredecible.


A decir verdad, el turismo es una de las industrias que más contribuyen a la emisión de GEI. Al 2012 se calculaba que producía el equivalente al 5% del total a nivel global; para 2017 esos porcentajes oscilan entre el 5.2% y el 12.5%. La mayor parte de esas emisiones, el 75% para ser exactos, provienen del consumo de energía mediante la transportación. Significa que moverse de un punto A hacia un punto B le genera al mundo el 40% GEI por vía aérea y 35% por vía terrestre.


México en su caso, si bien es uno de los países a nivel mundial que menos GEI produce (1.6% acorde a la SECTUR), su huella climática no es menos importante. Tan sólo la industria hotelera registraba al 2017 emisiones sobe las 5.8 millones de toneladas de CO2, aproximadamente 27 kgs de CO2 por personapor noche, esto de acuerdo al análisis de Susanne Becken, Directora del Griffith Institute for Tourism con sede en Australia. En el mismo estudio concluye que en cuanto a la transportación aérea, cada vuelo al país aporta 97 CO2/ km por persona, cantidad que irá en aumento porque cada vez se crean más conexiones y los precios se vuelven más accesibles.


Afortunadamente no estamos cruzados de brazos. En 2005 se creó la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático y en 2013 ésta misma implementa el instrumento Estrategia Nacional para el Cambio Climático como una solución progresiva, un plan detallado sobre las medidas para cumplir con el compromiso de reducir la emisiones de gases de efecto invernadero en un 50% para 2050.


I Cambio Climático en México. Fotografía del sitio Biodiversidad Mexicana

 

Con la transformación de los patrones del clima existen repercusiones directas e indirectas que inmediatamente se reflejan en la demanda turística. La creciente competitividad implicaría nuevas estrategias obedientes a la solicitud de productos y servicios más limpios con el riesgo de encarecer el destino y/o enfrentar gastos extra por costos de operación y la pérdida de clientes a causa de lo mismo.


La alteración de las estaciones es otro factor que puede influir en la decisión de un turista entre un destino y otro, impactando directamente en la temporada. Los daños a la infraestructura, a los atractivos naturales, la pérdida de biodiversidad o la sobreexplotación cultural pueden poner en jaque la actividad turística de un lugar y amenazar su estabilidad económica.

Y sí, ningún destino puede ser resiliente a los cambios sin un soporte financiero. La adaptación y el desarrollo van de la mano.


Aquí en México, ahora que la nueva normalidad se abre a la posibilidad de reactivar los viajes, el turismo interno se perfila como lo primero que despunte. Pero, hay preguntas: ¿cómo abordaremos el turismo de aquí en adelante?, ¿estamos listos para las nuevas prácticas? Si efectivamente como ya se ve venir, la nueva apuesta es hacia el turismo rural ¿cómo vamos a proteger a estas localidades?


En lo que a mi concierne, necesitamos urgentemente redoblar esfuerzos y abandonar las viejas prácticas que ya no son viables pues están hechas para un mundo que ya no se comporta de la misma manera.


Estamos ante una oportunidad dorada para crear conciencia y mitigar el avance del cambio climático en conjunto empresarios, prestadores de servicios, localidades y turistas; aplicar las nuevas tecnologías, las energías renovables, mantener los ecosistemas limpios: las dunas costeras, los humedales, los manglares, etc. Es momento de un modelo de desarrollo que contemple el trabajo en conjunto y el respeto, que se enfoque en sentar las bases de prácticas más responsables para las siguientes generaciones.


De momento se nos vienen grandes retos. Tenemos en puerta un proyecto de Tren que puede ser el ejemplo perfecto entre turismo responsable y sostenible u otro caso de depredación ambiental. Tenemos el crecimiento desmedido de ciudades costeras como Tulúm que se empiezan a plantear el futuro del suministro de agua; tenemos parte del segundo arrecife de coral más grande del mundo luchando contra un blanqueamiento paulatino…


Lo que no tenemos es mucho tiempo.




Para saber más…

Nieve en el desierto de Atacama, Chile, Enero 2019. Foto por Rosalia Gorocica.

 

Videos:



Texto por Joseline Martínez.

joalmave.signe@gmail.com



38 visualizaciones0 comentarios

Comments


bottom of page