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🇲🇽 El Maíz en México por Arqueólogo Hugo Huerta.

México es una de los países con más diversidad biológica en el mundo entero, esto es posible gracias a la geografía tan diversa que presenta el territorio y que a su vez generan diferentes climas. Desde tiempos ancestrales el hombre ha interactuando con todas y cada una de las regiones climáticas de este país y en consecuencia con sus especies vegetales y animales. Esta adaptación dio origen a un gran número de plantas domesticadas que posterior al contacto europeo se importaron al resto del planeta.


La especie más emblemática de México sin duda es el maíz. Los restos más antiguos se encontraron el la zona del Valle de Tehuacán, donde algunos grupos nómadas empezaron a experimentar con el cuidado de la planta llamada teocintle, apenas más grande que el trigo. Con el tiempo y los cuidados necesarios se obtuvo la planta del maíz que conocemos y entre otras cosas hizo posible el aumento de la población y su asentamiento en poblados permanentes. Cada grupo que adoptaba esta planta fue aportando su experiencia y conocimientos y junto al clima local crearon un sinfín de variedades. Actualmente se considera que existen 64 variedades tan solo en México y 220 en el resto del mundo, 59 de estas son nativas de México.

Foto por Rosalía Gorocica.

 

Hace miles de años los antiguos mexicanos cazaban y recolectaban para poder subsistir. Cuando alguna tribu migrante entraba en contacto con los primeros agricultores del maíz debieron intercambiar todo lo que estuviera a su alcance para poder obtener esta planta que era perfecta para alimentarse y les brindaba la oportunidad de asentarse y dejar de vagar por la tierra. Algunos paleobotánicos han propuesto la teoría que el teocintle era utilizado por sus granos, pero sobre todo por el tallo que es dulce al masticarlo y se ha encontrado evidencia que sugiere que antes de la domesticación, se elaboraba cerveza con él. Por estos efectos debió considerarse una planta mágica, alteraba la conciencia,

funcionaba como alimento y fomentaba el sedentarismo.


El éxito y la importancia del maíz fue tal que ocupó un lugar primordial en los mitos de creación de todas las culturas mesoamericanas. Entre las culturas maya, mixteca, tolteca y azteca entre otras, el hombre fue creado por los dioses con maíz y existieron diferentes deidades que representan a esta planta.

Los dioses mayas crearon al hombre en diferentes ocasiones, pero sin éxito por que los materiales con que fueron hechos: madera y barro no eran los ideales hasta que intentaron con masa de maíz y esta fue la creación definitiva. Para ellos existió un dios del maíz y uno del maíz joven.

Para los aztecas y toltecas, el dios Quetzalcóatl se convirtió en una hormiga negra y siguió a otra hormiga roja y se escabulló a su hormiguero para robar un grano que le entregó al hombre para poder cultivarlo. Así fue como el hombre se hizo fuerte y pudo construir ciudades.

Entre los mixtecos, una vez que los dioses le otorgaron el maíz al hombre, tardaron hasta cinco años en que naciera la primera planta, se plantó bagazo, el tallo y diferentes semillas hasta que se obtuvo el maíz.


Foto por Rosalía Gorocica.

 

En estos relatos queda plasmada la importancia y la memoria convertida en mito del proceso de domesticación.


Con esta planta tan versátil, los mexicanos pueden cocinar tortillas, tantos tipos como se pueda imaginar, desde las galletas de maíz dulce de Tlaxcala de 5 cm. de diámetro hasta las tlayudas oaxaqueñas de hasta 50 cm.; tamales con más de 500 variedades; caldos como los tesmoles, pozoles, chileatoles, palomitas de maíz, invento mesoamericano de al menos mil años y un sinfín de bebidas como el pozol, atole, téjate, cerveza y una larga lista de productos derivados de esta singular planta.


La milpa es el campo de cultivo donde se siembra el maíz y durante siglos, fue la base de la alimentación para los mexicanos. La milpa es un ejemplo de producción agrícola sustentable debido a que no solo se siembra maíz, normalmente se combina con frijoles y calabaza, además de chiles, quelites y otras hortalizas. El frijol aporta nitrógeno al suelo, los chiles suelen funcionar como insecticida natural y las raíces de los quelites mantienen aireadas las raíces. Este es un buen ejemplo de la interacción que los cultivos pueden lograr.


Actualmente la diversidad que ha sido el resultado de un proceso cultural de milenios se ve amenazada por la intrusión de semillas genéticamente modificadas que representan una amenaza para el 95% de las razas de maíz existentes. Afortunadamente la legislación vigente ha puesto un freno a las semillas transgénicas, pero no del todo, por lo que el consumo local del grano es la mejor solución para poder proteger y fomentar este que ha sido uno de los tantos regalos que México le ha dado al mundo.

Foto por Rosalía Gorocica.

 

Foto por Pablo Barquín.

 

Texto por Arqueólogo Hugo Huerta

Referencias:

BYERS, D. (Ed.). La Prehistoria Del Valle de Tehuacan. Vol.1-Medio Ambiente y Subsistencia.1967

Pedro Francisco Sánchez Nava. El surgimiento de la agricultura en el vale de tehuacan, Puebla. Las investigaciones de MacNeish y García Cook. Arqueología mexicana. Voy. XXVI Num. 115. Ed. Raíces. 2018

Eduardo Matos Moctezuma. Aportaciones de México al mundo: ayer y hoy. Arqueología mexicana vol. XXII, nom. 130. Ed. Raíces. 2015


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