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  • Foto del escritorMeet Your Tour Guide MX

馃嚥馃嚱 Pan de Muerto por Arque贸logo Hugo Huerta.

La mente de cada ser humano est谩 llena de recuerdos y una parte muy importante y simb贸lica en esa lista, la ocupan las primeras veces, el primer d铆a de clases, el primer beso, el primer empleo o el recuerdo sobre un evento en particular, como la primera navidad de la que se tiene memoria. Pero, 驴alguien recuerda su primer d铆a de muertos? Yo s铆.


Tengo que aclarar, en sentido estricto, que no recuerdo mi primera celebraci贸n de los fieles difuntos, en ese entonces, habr茅 tenido solo un par de meses de edad, pero el primer d铆a de muertos del que tengo memoria dej贸 una huella tan v铆vida, que no pareciera que han pasado casi 35 a帽os desde aquella ocasi贸n.


Recuerdo estar al lado de mi padre y mis dos hermanos en la cocina, con la mirada siempre vigilante y amorosa de nuestra madre horneando hojaldras para el d铆a de muertos, as铆 le llamaban en mi ciudad al pan de muerto. Mi abuelo paterno, Don Delfino, al que no conoc铆, hab铆a sido entre otras cosas, panadero y mi padre siendo el 煤nico var贸n entre cuatro hermanas algo aprendi贸 del oficio.


Habr茅 tenido seis o siete a帽os a lo mucho. No recuerdo nuestro altar ese a帽o, pero por primera vez se fij贸 en mi memoria olfativa esa mezcla de aromas provenientes de los p茅talos de la flor de cempas煤chil, mandarinas, veladoras, incienso y por supuesto el pan, ese pan que aquel a帽o, todos en mi familia cocinamos juntos.


Si existi贸 alguna tradici贸n culinaria en el M茅xico antiguo para hornear panes, esta se perdi贸. No exist铆a harina de trigo y aunque hay constancia de la utilizaci贸n de harina de ma铆z, de cacao, de amaranto y del 谩rbol de ram贸n entre otras, nuestros ancestros prefer铆an cocinar estas harinas en forma de bebidas como el chocolate o atole o bien como tamales, cocinados al vapor. De hecho, las tortillas, tan distintivas de M茅xico, son tard铆as en nuestra historia, pertenecen al per铆odo postcl谩sico que tradicionalmente se fecha entre el a帽o 900 a 1521 de nuestra era.


La tradici贸n panadera como la conocemos, vino con los conquistadores y se adecu贸 a los ingredientes y tradiciones locales. Aunque en nuestro pa铆s se confeccionan unos panes deliciosos, no tienen comparaci贸n con la sofisticaci贸n de las t茅cnicas europeas desarrolladas con dos milenios de ventaja. Sin embargo, la variedad de pan salado y dulce en nuestro pa铆s es tan vasta y con tantas variaciones locales que pocos son los que las conocen todas. Las m谩s conocidas son las conchas, el bolillo y la telera y por supuesto el pan de muerto, aunque este 煤ltimo solo se confecciona durante los meses de octubre y noviembre.


Tradicionalmente este pan es redondo, con cuatro tiras a帽adidas a los lados y un bot贸n al centro. A la masa dulce se le a帽ade mantequilla, raspadura de naranja y flor de azahar. Para decorarlo se pinta con yema de huevo y se roc铆a con ajonjol铆. Con el tiempo las recetas se sofisticaron. Existen opciones gourmet, con superficie azucarada, rellenas de queso, de frutos secos y de chocolate entre otras. Para mi gusto, la original es la mejor.


En la receta tradicional, las tiras de pan a los lados simbolizan las tibias y f茅mures de los difuntos y el bot贸n de la parte superior simboliza el cr谩neo de los muertos. En algunas regiones de M茅xico, como en la huasteca veracruzana, el pan de muerto tiene la forma de un cuerpo. Esto es por que en la 茅poca prehisp谩nica se pensaba que, al comer un cuerpo, o la representaci贸n del mismo, se estaba en comuni贸n con el alma de los difuntos.


Creditos de las imagenes a quien corresponda.

El pan de muerto por s铆 mismo ya tiene un sabor inconfundible, pero cuando este pan ha formado parte de un altar, el sabor no solo es inigualable, evoca sensaciones y recuerdos como el de la memoria de quienes ya no est谩n con nosotros.


De aquel primer recuerdo de mi infancia, tampoco recuerdo la visita al cementerio, paseo obligado cada a帽o para dejarle flores en la tumba de mi abuelo. Con el tiempo se sumaron flores para mi abuela y para mi propio padre. Nunca m谩s volvimos a preparar pan de muerto. Con aquella ocasi贸n fue suficiente. El d铆a de muertos y la v铆spera es la fiesta que m谩s espero en el a帽o, a煤n m谩s que la navidad. Nunca puede faltar en mi casa un altar esos d铆as, aunque sea peque帽o siempre est谩 lleno de color y de los ingredientes necesarios para aderezar el pan con lo aromas de mis recuerdos.


Me considero un hombre que antepone el conocimiento cient铆fico para explicarlo todo. Puede que el d铆a de muertos retornen las almas de nuestros seres queridos a compartir la comida de la ofrenda con nosotros, puede ser que no. No pienso averiguarlo, aunque pudiera.


Como cada a帽o, seguir茅 atesorando el recuerdo cuando en mi familia horneamos el mejor pan de muerto que haya probado nunca. La l贸gica me dice que la visita de las almas no es m谩s que una bonita tradici贸n, pero en el fondo me gusta creer que cada noviembre, durante la celebraci贸n para las almas ellos acuden puntuales. No pienso faltar a la cita.


Texto por Arque贸logo Hugo Huerta.


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